Catarros de repetición

“Efectos de la Dieta Mediterránea en pacientes con catarros de repetición y complicaciones bacterianas frecuentes”

Artículo publicado en la revista Allergología et immunopathología:

Calatayud FM, et al. Effects of Mediterranean diet in patients with recurring colds and frequent complications. Allergol Immunopathol (Madr). 2016. Vol. 44. Núm. 6. November – December 2016 http://dx.doi.org/10.1016/j.aller.2016.08.006

Original Article

Effects of Mediterranean diet in patients with recurring colds and frequent complications

F.M. Calatayuda,, , , B. Calatayudb, J.G. Gallegoc, C. González-Martínd, L.F. Alguacilee
a Pediatra en Clínica infanto-juvenil “La Palma”, C/Palma 17, bajo A, Ciudad Real, DP: 13001, SpainAllergologia et inmunopat
b Nutricionista en Clínica infanto-juvenil “La Palma”, C/Palma 17, bajo A, Ciudad Real, DP: 13001, Spain
c Médico de familia en Centro de Salud n° 1 de Ciudad Real, Plaza de la Provincia 4, 3° A, Ciudad Real, DP: 13001, Spain
d Profesora de Toxicología, Universidad CEU San Pablo, Madrid, Urb. Montepríncipe, Boadilla, DP: 28668, Spain
e Catedrático de Farmacología, Universidad CEU San Pablo, Madrid, Urb. Montepríncipe, Boadilla, DP: 28668, Spain
Received 19 May 2016, Accepted 19 August 2016

Abstract

Introduction

In recent years, traditional diets enriched with fresh plant-based foods have been gradually abandoned, increasing the consumption of animal foods and highly processed food. The aim of this study was to assess the effects of a nutritional intervention with a Traditional Mediterranean Diet in patients with recurring colds (RC) and frequent inflammatory complications (IC).

Methods

Prospective before-after comparison study of 63 girls and 65 boys aged 1–5 years were included over a year in the nutritional programme “Learning to eat from the Mediterranean”. We studied clinical and therapeutic variables and various anthropometric parameters.

Results

All the studied indicators (number of catarrhal episodes CB, degree of intensity, emergency and hospital admissions) showed a positive and statistically significant evolution, evidenced from the first weeks of starting treatment, until the end of the year, after which 53.9% of patients had no CB, 25% had only one, and 16.4% had two episodes, compared to the 4.64 episodes on average in the previous year. Antibiotic use decreased by 87.4%, from 3.85±1.27 times/patient/year to 0.49±0.79 (p<0.001). Symptomatic treatment decreased by 56.7%, from 7.03±2.76 to 3.05±1.69 (p<0.001). The satisfaction of the families was very high. The Kidmed index, which assesses the quality of the Mediterranean Diet, increased from 7.8 to 10.9 points.

Conclusion

The adoption of a Traditional Mediterranean Diet could be a major contribution to the improvement of patients with recurring colds and frequent inflammatory complications.

Keywords
Recurring colds, Mediterranean diet, Traditional diet, Nutrition assessment, Nutrition programme

Texto en español

Efectos de la Dieta Mediterránea en pacientes con catarros de repetición y complicaciones frecuentes

Resumen

Introducción: En los últimos años, se han ido abandonando las dietas tradicionales abundantes en alimentos frescos de origen vegetal, aumentando los alimentos de origen animal e industrial. El objetivo del estudio fue valorar los efectos de una intervención nutricional con Dieta Mediterránea Tradicional, en pacientes con catarros de repetición (CR) y complicaciones inflamatorias frecuentes (CI).

Métodos: Estudio analítico de comparación antes-después (63 niñas y 65 niños), de entre 1 a 5 años, que se incluyeron durante un año en el programa nutricional “Aprendiendo a comer del Mediterráneo”. Se estudiaron variables clínicas y terapéuticas, así como diversos parámetros antropométricos.

Resultados: El valor medio del número de episodios de CI descendió tras la intervención de 4,64±0,70 a 0,70±0,90, diferencia media de -3,94±0,84 (IC95%: 3,74-4,08 p<0,001). Así, al finalizar el estudio 69 pacientes (54% IC95%: 45-63%) no presentaron ninguna CI. 32 (25% IC95%: 17-33%) presentaron un episodio y 21 pacientes (16% IC95%: 10-23%) presentaron 2 episodios. En cuanto al número de CR pasó de un valor medio de 7,45±1,74 a 2,88±1,60 durante el año de la intervención, diferencia media de -4,57±0,14 (IC 95%: 4,54-4,59 p<0,001). El uso de antibióticos descendió de 3,85±1,27 veces/paciente/año, a 0,49±0,79 (p<0,001).El grado de satisfacción de las familias fue muy elevado. El índice Kidmed, que valora la calidad de la dieta mediterránea subió de 7,5±1,23 a 10,7±1,51 (IC 95% p<0,001) puntos.

Conclusiones: La adopción de una Dieta Mediterránea Tradicional puede contribuir de forma relevante a disminuir el número de pacientes con catarros de repetición y complicaciones inflamatorias frecuentes.

Palabras clave: catarros de repetición; dieta mediterránea; dieta tradicional; evaluación nutricional; programa nutricional.

Introducción

Las infecciones del tracto respiratorio superior (ITRS), junto con sus complicaciones inflamatorias habituales (CI) como otitis media aguda (OMA) y rino-sinusitis (RS), son los motivos de consulta más frecuente en la pediatría asistencial primaria. Generalmente estos procesos infecciosos se precipitan cuando se inicia la escolarización infantil. En una revisión sistemática reciente, se calcula que la asistencia a guardería podría ser la responsable de hasta un 50% de los episodios de infecciones recurrentes de la infancia1, e incrementa la utilización global de antimicrobianos hasta tres veces más que en los niños no escolarizados2.

Las medidas preventivas frente a los catarros de repetición y sus complicaciones son objeto de controversia. Los procedimientos de higiene general, administración de suplementos nutricionales como la vitamina A, la vitamina C, hierro y oligoelementos, tienen efectos limitados3. También se han utilizado antibióticos preventivos, administración de gammaglobulinas, inmunoestimulantes, auto-vacunas, vacunación anti-gripal y anti-neumocócica, todos ellos con escaso efecto preventivo. El tratamiento quirúrgico con la ablación de las amígdalas adenoides, tampoco reduce el número de IRTS respecto a una actitud expectante inicial4.

En trabajos anteriores realizados por nuestro grupo en niños con sobrepeso, obesidad y asma infantil5-6, observamos que además de controlar adecuadamente el exceso de peso y la híper-reactividad bronquial, tenían una mejor respuesta a las infecciones recurrentes de la infancia. Estos resultados junto con algunas referencias bibliográficas sobre el carácter anti-inflamatorio de la dietamediterránea7-8, conducen a la hipótesis de que los catarros de repetición y sus complicaciones, podrían resultar potenciadas por el abandono de las dietas tradicionales más saludables, que condicionarían una respuesta inmunitaria anómala e insuficiente y a un desajuste del sistema regulador de la inflamación que protege al organismo humano9-10.

El objetivo de este estudio fue valorar los efectos de una intervención nutricional, realizada mediante el programa educativo “Aprendiendo a comer del mediterráneo”, en niños con alta incidencia de catarros de repetición y complicaciones inflamatorias frecuentes, como otitis media aguda y rino-sinusitis. 

Pacientes y métodos

           1.- Diseño del estudio

Los padres o tutores dieron su consentimiento informado. La intervención se centró en una reeducación alimenticia basada en la Dieta Mediterránea Tradicional (DMT) mediante la utilización del programa de educación nutricional “Aprendiendo a comer del Mediterráneo”5-6. Se hizo un seguimiento de los pacientes a lo largo de un año, valorándose el crecimiento pondero-estatural, la evolución clínica, las necesidades de tratamiento, la adhesión a la DMT y el grado de satisfacción de las familias utilizando para ello las variables que se especifican más adelante. Esta dieta está fundamentada en el Decálogo que la Fundación de la Dieta Mediterránea11-12 propone a través de su web y ha sido proclamada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco13 (Tabla I). Está caracterizada por un alto consumo de alimentos frescos de origen vegetal como frutas, verduras y hortalizas, cereales integrales, legumbres, aceite de oliva virgen extra y frutos secos, un consumo bajo o moderado de alimentos de origen animal como lácteos fermentados, pescados, huevos y carnes magras, y un bajo consumo de azúcares, harinas refinadas y precocinados.

Este programa se basa en una serie de visitas conjuntas con el pediatra y la nutricionista, a las que se propone asistir a toda la familia. Las visitas son mensuales durante los 4 primeros meses y bimensuales hasta completar el año. En la primera visita se evalúa la alimentación que realiza cada niño y su familia mediante cuestionarios de frecuencia e interrogatorio, y se proponen cambios en la alimentación en función de los problemas observados, realizando esquemas, recetas culinarias, menús de ejemplo, etc. Se realiza una valoración antropométrica y se explican temas fundamentales para la salud como la importancia de un buen desayuno, la variabilidad en los menús, el balance entre consumo y gasto energético, la calidad de las grasas, proteínas e hidratos de carbono, como leer etiquetas, la lista de la compra, etc. En las siguientes visitas se realizan refuerzos de la intervención nutricional y se valora la evolución conjuntamente por el pediatra y la nutricionista.

El estudio fue aprobado por los Comités de Ética e Investigación del Hospital General Universitario de Ciudad Real. El diseño correspondió a un estudio analítico, prospectivo, cuasi-experimental o de comparación antes-después, realizado en una consulta de pediatría de atención primaria. Se incluyeron en la muestra a los pacientes que acudieron a nuestro consultorio durante el periodo de Mayo del 2009 a Febrero del 2015, y que mostraron especial morbilidad con catarros de repetición y complicaciones inflamatorias frecuentes. Se incluyó consecutivamente a todos los pacientes de 1 a 5 años que durante el año previo al periodo de intervención, presentaron al menos tres CI en los últimos 6 meses, o más de tres en el último año, independientemente del número de las ITRS. Todos los pacientes llevaban al menos un año (el anterior a la intervención), asistiendo a nuestro consultorio de pediatría de atención primaria.

       2.- Variables del estudio

2.1.- Parámetros de evolución clínica y tratamiento:

La variable principal son las complicaciones inflamatorias de vías altas, que se producen tras las ITRS, que en pediatría son principalmente otitis media aguda y rino-sinusitis14-16.Se contemplaron las siguientes variables secundarias: número de ITRS, asistencia al servicio de urgencias, número de fármacos sintomáticos prescritos (analgésicos-antipiréticos, mucolíticos, antihistamínicos, antitusígenos, etc.), número de antibióticos prescritos. Todas ellas valoradas por persona y año. Y por último se hizo una valoración clínica subjetiva por parte del único pediatra, del grado de afectación de los episodios catarrales complicados (leve-1, moderado-2 o intenso-3). En todos los casos y durante el tiempo que duró el estudio fue un único pediatra el encargado de hacer el diagnóstico, establecer el tratamiento y valorar la evolución clínica.Para valorar la evolución clínica de los pacientes, y el grado de adherencia a nuestro programa nutricional, hemos diseñado un cuestionario, dirigido a los padres o tutores, en el que se evalúan los síntomas relacionados con las ITRS y sus CI. Se trata de una valoración subjetiva de la respuesta clínica que desarrollan sus hijos, tras la exposición a los desencadenantes infecciosos habituales. Y que tras el ajuste del sistema inflamatorio mediante la alimentación propuesta, podía preveerse más equilibrada. A cada pregunta del cuestionario, se puede responder respecto a la mejoría observada con 3: mucho, 2: bastante, 1: algo, 0: nada (Tabla II). Se evaluaron diez preguntas referentes a las últimas cuatro semanas y se puntúa entre un mínimo de 0 (mal control) y un máximo de 30 (buen control). Se calculó la suma de las puntuaciones de los diez ítems del cuestionario, considerándose que el paciente estaba bien controlado cuando dicha suma resultaba superior a 20.

2.2.- Cuestionario de evaluación familiar.

Un episodio de ITRS se definió mediante dos o más de los criterios siguientes: fiebre superior a 38º C medida con un termómetro digital o timpánico, congestión nasal o respiración bucal, secreción nasal, odinofagia y tos17. Los criterios de OMA se basaron en la Guía de la Asociación Americana de Pediatría: 1. Presentación aguda; 2. Presencia de exudado en la cavidad media del oído demostrada por abombamiento timpánico, neumatoscopia patológica u otorrea; 3. Signos y síntomas inflamatorios como otalgia o evidente enrojecimiento del tímpano. No se tuvieron en cuenta los casos de OMA “probable” y se consideró como OMA “confirmada” si junto a alguno de los criterios anteriores se acompañaba de una ITRS. Se definió como RS siguiendo los Protocolos de la Asociación Española de Pediatría a la persistencia de tos diurna o rinorrea durante más de diez días, sin aparente mejoría, en el contexto de una infección de las vías respiratorias superiores18-21. Se estableció el diagnóstico de OMA antes y después con la ayuda de aparatos de alta resolución visual, timpanometría y audiometría (Macroview®, Micro-Tymp-3®, Audioscope®, todos de Welch\Allyn®).

2.3.- Parámetros de evolución pondero-estatural: Hemos recogido datos antropométricos, como el peso, talla, pliegues cutáneos, perímetros del brazo, abdomen y cintura y con ellos se calculó el índice de masa corporal (IMC), la masa magra y la masa grasa corporal siguiendo los procedimientos habitualmente utilizados por nuestro grupo5-6.

2.4.- Parámetros de adhesión a la DMT:

Todos los participantes recibieron una información nutricional idéntica, dirigida a toda la familia y cuyas características están condensadas en el Decálogo de la Dieta Mediterránea11. Para evaluar los nuevos hábitos adquiridos por los pacientes y sus familias, se utilizó el test de KIDMED que evalúa el grado de adhesión al patrón de dieta mediterránea en niños y adolescentes22-24. Asimismo utilizamos un test de la DMT diseñado por nuestro grupo que consta de 20 preguntas, que consideramos más específico de la DMT (Tabla III).

         3.- Tamaño muestral y análisis estadístico

Para el cálculo del tamaño muestral se utilizó un nivel de significación de 0,05 y una potencia del 85 %, asumiendo una disminución de la media del número de CI por paciente y año de 1 unidad, y una desviación típica de 3,5 unidades, ajustando para un 25 % de pérdidas, lo que resultó en un tamaño muestral de 115 pacientes. Para el análisis de los resultados se utilizó el paquete estadístico SPSS 15.0. Se realizó un análisis descriptivo con estadísticos de tendencia central y de dispersión para variables cuantitativas, y frecuencias absolutas y relativas para variables cualitativas. La comparación de los resultados de las diferentes variables antes y después de la intervención se realizó mediante la prueba de la t de Student para datos pareados cuando las variables seguían una distribución normal, o mediante el test de Wilcoxon cuando no se ajustaban a la normalidad, tras comprobación con la prueba de Shapiro-Wilk.

Resultados      

Se propuso participar en el programa “Aprendiendo a comer del mediterráneo” a las familias de 145 pacientes que cumplían los criterios de inclusión, de las cuales 9 rehusaron participar. De los 136 pacientes inicialmente incluidos, ocho abandonaron el programa, cinco de ellos por dificultades sociales o personales para implementar la dieta y tres por desacuerdo con la limitación de algunos alimentos. Completaron por tanto el estudio un total de 128 pacientes de los cuales 65 eran varones y 63 mujeres, con una media de edad de 2,9±1,24 años. La mitad de los pacientes tenían entre 12 y 33 meses al iniciar el estudio. Los resultados obtenidos fueron semejantes en ambos sexos, por lo que en adelante se recogen de forma conjunta. Las variables antropométricas antes, a los 4 meses y después de la intervención se exponen en la Tabla IV

El valor medio del número de episodios de CI descendió tras la intervención de 4,64±0,70 a 0,70±0,90, diferencia media de -3,94±0,84 (IC95%: -3,74–4,08 p<0,001). Así, al finalizar el estudio 69 pacientes (54% IC95%: 45-63%) no presentaron ninguna CI. 32 presentaron un episodio (25% IC95%: 17-33%) y 21 pacientes presentaron 2 episodios (16% IC95%: 10-23%). En cuanto al número de ITRS pasó de un valor medio de 7,45±1,74 a 2,88±1,60 durante el año de la intervención, diferencia media de -4,57±0,14 (IC 95%: -4,54–4,59 p<0,001). Las diferencias en los valores observados antes y después de la intervención respecto al grado de afectación, número de visitas a urgencias, prescripción de antibióticos y tratamiento sintomático se representan en la figura 1. En todas las variables se observó una evolución favorable con diferencias significativas (p<0,001). Los resultados del cuestionario de evaluación realizada por los familiares se exponen en la tabla 2.

Los datos antropométricos evolucionaron de forma satisfactoria, destacando el aumento de peso y talla, la disminución del la masa grasa y el aumento de masa magra. Los hábitos dietéticos de los pacientes valorados por el índice Kidmed (Tabla V) evolucionaron positivamente desde una puntuación considerada media-alta (7,5±1,23 p<0,001)) al inicio del programa hasta un valor bueno-óptimo (10,5±1,51 p<0,001)) al final del mismo. El test de la DMT evolucionó positivamente, pasando de una calificación media de 6,7 puntos (dieta de mala calidad), a una calificación de 16,6 considerada como Dieta Mediterránea Tradicional buena-óptima. (Tabla 2).

Discusión y conclusiones

El núcleo de nuestra intervención ha sido el programa nutricional, donde se han reforzado los conocimientos y habilidades de las familias, monitorizando la consecución de una dieta mediterránea de alta calidad, de carácter tradicional, ámbito familiar, sin contaje de calorías ni de nutrientes y altamente intuitiva. Ha habido una buena tolerancia a la dieta propuesta, con una fácil adaptación, y sin grandes dificultades culinarias. El crecimiento pondero-estatural ha sido satisfactorio. Han evolucionado con el peso y la talla esperados. Destaca un aumento significativo de la masa magra, que se corresponde con nuestros estudios de sobrepeso y asma infantil5-6. El llamativo aumento del peso y de la masa magra se correlaciona con la baja incidencia de enfermedades infecciosas y el aumento del apetito con respecto al año anterior.

Al concluir el estudio, los episodios de ITRS habían disminuido en todos los pacientes y sobre todo las complicaciones inflamatorias. Hemos preferido utilizar la expresión “complicaciones inflamatorias” en lugar de “complicaciones infecciosas” ya que la hipótesis con la que trabajamos está fundamentada en que la inflamación (sufijo “itis”: otitis, sinusitis, etc.) está ocasionada por una alteración de los mecanismos que intervienen en su regulación y los agentes infecciosos son únicamente los factores desencadenantes.

Es destacable la disminución de la sintomatología clínica, de los nuevos procesos intercurrentes que tuvieron los pacientes, la disminución de las urgencias y el descenso en la aplicación de antibióticos y fármacos sintomáticos. En los primeros meses de terapia nutricional ya se observaron notorias mejorías respecto a la situación del año anterior, de modo que aumentó considerablemente la fidelización a la dieta y fue más fácil su monitorización. Al inicio del estudio algunos pacientes todavía no habían nacido. A medida que cumplían los criterios de intervención, se fueron incorporando al estudio, durante un periodo de casi 6 años. En un mismo periodo de tiempo algunos niños se incluián en el estudio por el aumento de CI, mientras otros se beneficiaban de haber inciado la DMT. El 50 % de los niños incluidos en el estudio tenían una edad comprendida entre 12 y 33 meses y por lo tanto no podía esperarse una evolución espontánea tan satisfactoria. La otra mitad, estaba más cerca de alcanzar la edad de inmunización natural, pero en ella estaban incluidos niños que presentaban mucha más patología y eran mucho más frecuentadores que la población normal. No hubo diferencias entre los grupos etarios, todos evolucionaron satisfactoriamente. En cuanto a la época del año en que se incorporaron al estudio, carece de importancia, ya que todos los niños se estudiaron antes y después durante todos los meses del periodo de un año.

Es especialmente importante el notable descenso observado en el consumo de antibióticos (87,3 %), y el de fármacos sintomáticos (56,6%). Más del 66,4 % de los pacientes, no necesitaron ningún antibiótico en el año de tratamiento.

La ausencia de un grupo control en nuestro estudio, no permite concluir que la intervención sea el único factor determinante en la respuesta de las variables estudiadas. Sin embargo la historia clínica de los pacientes incluidos en el estudio (los que tenían mayor morbilidad y frecuentación en nuestro consultorio), no permitía esperar una evolución tan rápida y tan favorable de los síntomas y por tanto la eficacia terapéutica de la dieta parece ser determinante. Estos datos sugieren que la ingesta de alimentos saludables y/o la evitación de otro tipo de alimentos no tradicionales, pueden desempeñar un papel importante en el control/descontrol de los mecanismos inmunitarios y regulatorios de la inflamación. Hay pocas referencias bibliográficas en la literatura científica al respecto25-27. No podemos comparar nuestros datos con otros estudios, ya que no hemos encontrado ensayos clínicos o prospectivos que hayan relacionado la adherencia a la dieta tradicional con la disminución de complicaciones inflamatorias como la OMA y la RS. Los efectos anti-inflamatorios de la DMT están siendo motivo de controversia en la comunidad científica, destacando el estudio PREDIMED realizado en pacientes adultos en el que se ha constatado la importancia de la alimentación en la prevención de las enfermedades cardiovasculares7,28-29. Recientemente se están publicando meta-analisis, editoriales y estudios prospectivos como el que ha realizado nuestro grupo7, donde se señalan efectos anti-inflamatorios y una notoria mejoría del asma infantil en pacientes que siguen la Dieta Mediterránea30-31.

En la alimentación actual del lactante mayor de 1 año, se ha sustituido la leche materna por leche de vaca en polvo maternizada y con la “ayuda de la cocción y la trituradora” ha aumentado la variedad de alimentos que se pueden tomar, llegando a alcanzar al año de vida casi los mismos productos que una persona adulta. La nueva alimentación Industrial ha desarrollado patrones alimenticios hasta ahora desconocidos para los lactantes de la especie humana, como el hecho de que muchos niños comen casi exclusivamente alimentos preparados industrialmente, como la leche en polvo, las papillas de cereales lacteadas y reconstituibles con agua, los triturados de frutas, los potitos de verduras con todo tipo de carnes y pescados, los derivados lácteos industriales, multitud de galletitas y bollería industrial, embutidos variados, y un sinfín de alimentos industriales admitidos oficialmente para el consumo infantil.

La alimentación actual ha modificado profundamente las pautas de la dieta tradicional. Se ha aumentado la carga antigénica total junto a la densidad calórica y se han modificado los nutrientes a nivel molecular. El nuevo patrón fomentado por el desarrollo industrial se caracteriza por el aumento de hidratos de carbono refinados, la escasez de fibra natural, la escasez de fermentos, el aumento de grasas de origen animal frente a las vegetales, el aumento o exceso de proteínas de origen animal, la aparición de gran número de aditivos alimentarios, y la casi desaparición de alimentos frescos y de temporada32. La Dieta Mediterránea Tradicional ofrece desde un punto de vista exclusivamente nutritivo, alimentos con la maduración adecuada para ser consumidos directamente, y con la garantía de haber sido la base de la alimentación humana desde tiempos pre-históricos.

Una correcta alimentación puede fortalecer y equilibrar las defensas naturales del organismo, proporcionándole los nutrientes que necesita para realizar su propia auto-sanación. Asimismo la DMT aporta importantes cantidades de vitaminas, minerales y anti-oxidantes, muchos de los cuales son co-factores imprescindibles en las reacciones químicas enzimáticas que intervienen en los procesos inflamatorios y defensivos33.

La IgA es una inmunoglobulina muy especializada propia del lactante, ya que no atraviesa la placenta, aunque si puede estar presente en la leche materna. Su producción se inicia en la vida postnatal de forma lenta y progresiva, de tal manera que a los 12 meses el niño tiene sólo el 20 % de la tasa del adulto. No se alcanzan valores normales hasta los 10-12 años. Estas bajas tasas podrían estar relacionadas con la baja necesidad de reconocer antígenos alimenticios, propios de una alimentación infantil ancestral de baja carga antigénica. Otras inmunoglobulinas como la IgG y la IgM, están también disminuidas a los 12 meses de vida, teniendo el 60-80 % de las tasas del adulto34-35.

Todas las iniciativas terapéuticas frente a las infecciones se han realizado en el sentido de combatir con antimicrobianos a un enemigo exterior, es decir a los agentes infecciosos. En muchos pacientes infantiles hay una respuesta desmedida de carácter inflamatorio frente a los virus, que en otros pacientes apenas producen inquietud. ¿Es posible que haya una híper-respuesta inflamatoria a pequeños estímulos inmunitarios, por alteraciones en los mecanismos de la inflamación?, o dicho de otra manera ¿Es posible que la infección banal no sea la causante de la enfermedad, sino el factor precipitante de la híper-respuesta inflamatoria36?

Los alimentos naturales actuando como simbióticos, favorecen una flora intestinal fermentativa, adaptada al género humano desde épocas ancestrales. Muy diferente de la microbiota industrial promovida por la alimentación actual en gran parte putrefactiva, por su exceso de proteínas de origen animal. La microbiota intestinal depende de los alimentos que comemos y esta tiene un papel fundamental en la modulación del sistema inmunitario37-39. La falta de reconocimiento de antígenos, por el Sistema Inmunitario de las Mucosas, en particular por la IgA secretora, podría estar en la base de la híper-respuesta inflamatoria a lo que deberían ser pequeños estímulos antigénicos40.

Es de destacar que los pacientes incluidos en nuestro estudio mostraban un alto cumplimiento del test de Kidmed en el inicio del mismo, antes de iniciarse los cambios dietéticos. En nuestra opinión el test de Kidmed23, que mide la calidad de la dieta mediterránea, no es sensible a todos los factores nutricionales propuestos en el decálogo de la dieta mediterránea11, ya que no tiene en cuenta el porcentaje de alimentos frescos o procesados, si los cereales son integrales o refinados, el tipo de lácteos consumidos o la proporción de carnes y embutidos. Es por esta razón que hemos configurado el test de la DMT que recoge estos apartados; su cumplimentación evolucionó de manera positiva hasta alcanzar una optimización de la Dieta Mediterránea Tradicional.

Entre las limitaciones de este estudio, hay que destacar, además de la ausencia de un grupo de control aleatorizado, la falta de analíticas sistemáticas para valorar el estado inmunitario, que hubiera aportado más firmeza a los resultados. Con este tipo de estudio no es posible controlar adecuadamente algunos factores de confusión, como en este caso podrían ser la disminución natural del número de infecciones u otros factores como un mayor cuidado por parte de los padres. Tampoco se pudo verificar la consistencia de los diagnósticos como se podría haber realizado en caso de haber contado con más pedíatras para controlar la variabilidad entre observadores. Queremos destacar la importancia capital de nuestro programa nutricional “Aprendiendo a comer del mediterráneo” para modificar y articular cambios en el estilo de vida de las familias. Hemos trabajado mucho con los padres para modificar sus hábitos de alimentación y hacerles descubrir las propiedades de la DMT. Su cumplimentación nos ha permitido conseguir unos resultados muy satisfactorios. El desarrollo de las enfermedades inflamatorias, parece haber sido facilitado por una alimentación deficiente, no en el aspecto cuantitativo, sino sobre todo en el aspecto cualitativo de la dieta, siendo una consecuencia del abandono progresivo de la DMT.

Podemos concluir diciendo que la aplicación de la Dieta Mediterránea Tradicional es sumamente eficaz en la prevención y tratamiento de los pacientes que padecen catarros de repetición y complicaciones inflamatorias frecuentes.

 

TABLAS

Tabla I: Decálogo de la Dieta Mediterránea

 

1- Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición.

2- Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos.

3- El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria.

4- Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados.

5-  Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos.

6- La carne roja se tendría que consumir con moderación y si puede ser como parte de guisos y otras recetas. Y las carnes procesadas en cantidades pequeñas y como ingredientes de bocadillos y platos.

7-  Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación

8- La fruta fresca tendría que ser el postre habitual. Los dulces y pasteles deberían consumirse ocasionalmente.

9- El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo.  El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas.

10- Realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente.

Tabla II: Evolución del Cuestionario de evaluación familiar*

 

2º mes 4º mes 1 año
¿Han disminuido el número de catarros de vías respiratorias altas? 1,87 1,93 2,20
¿Ha notado menor intensidad en los procesos infecciosos? 1,99 2,41 2,68
¿Han disminuido las visitas a urgencias? 1,92 2,60 2,68
¿Han disminuido las complicaciones bacterianas? 2,20 2,57 2,64
¿Se ha notado una mayor recuperación del estado general? 1,86 1,99 2,64
¿Se ha notado el menor uso de antibióticos? 2,07 2,22 2,68
¿Se ha notado el menor uso de medicamentos sintomáticos? 2,05 2,63 2,68
¿Ha habido buena tolerancia de la dieta por parte del paciente? 2,27 2,65 2,68
¿Han sido fáciles los cambios en la dieta? 2,05 2,68 2,68
¿Están satisfechos con los resultados? 1,83 2,27 2,68
 

Puntuación total

20,72 23,96 26,25

* Respuestas de los padres o tutores respecto de la mejoría observada expresados con la media. 3: mucho, 2: bastante, 1: algo, 0: nada. Respuestas expresadas como la media del conjunto.

 III. Test de la Dieta Mediterránea Tradicional (DMT).

Porcentaje de respuestas afirmativas (%).

 

Inicio 4 meses 1 Año
Toma de 2 a 5 piezas de fruta mínimo todos los días 31,3 79,7 93,8
Toma verduras frescas u hortalizas en la comida del mediodía y en la cena, como primer plato o acompañando al plato principal 30,5 56,3 74,2
Limita los azúcares (cereales de desayuno azucarados, yogures azucarados, batidos azucarados, bollería, refrescos, galletas altas en azúcar, dulces, golosinas, helados, etc.) 14,1 75,0 82,0
Utiliza la patata de forma esporádica (1-2 v/s) y evita que sean fritas. 25,8 78,9 87,5
Le gustan las legumbres y las toma 1 o más veces a la semana no siempre acompañadas de carne. 21,9 70,3 82,0
Toma pescado blanco o azul, moluscos y mariscos con regularidad (2 o 3 v/semana) 76,6 79,7 89,8
Consume preferentemente cereales integrales (pasta integral, arroz integral, pan integral, etc. y limita el consumo de harinas refinadas como el pan blanco y la bollería industrial. 13,3 74,2 82,8
Consume alimentos de temporada, naturales, perecederos y frescos 21,9 64,1 83,6
Bajo consumo de lácteos: Toma preferiblemente fermentados en forma de yogur natural y queso preferiblemente de cabra u oveja 12,5 68,0 80,5
Consume embutidos exclusivamente magros no más de 1-2 veces por semana 14,1 72,7 85,9
Consume carne no más de 1-2 veces por semana preferiblemente magras 25,0 78,1 68,8
El 30- 50 % de su menú diario está formado por alimentos crudos (frutas, hortalizas, ensaladas, gazpachos, aceite de oliva virgen extra, frutos secos, etc.) y/o verduras “al dente” o semi-crudas 6,3 37,5 53,9
A menudo toma sopas, purés, batidos, zumos naturales y agua 38,3 80,5 82,0
Consume como grasas principales aceite de oliva virgen extra y frutos secos crudos. Evitando las grasas industriales de mala calidad 39,8 80,5 84,4
Tiene un desayuno de calidad 36,7 59,4 85,2
No picotea entre horas y el tamaño del plato principal está delimitado 24,2 60,2 91,4
Se adapta a las comidas que se hacen en casa, no se le dan otras opciones 28,9 44,5 88,3
Limita el consumo de conservantes y aditivos, evitando alimentos procesados y comida de mala calidad o comida “basura” (<1v/s) 59,4 83,6 85,2
Realiza actividad física (correr, jugar, andar, subir escaleras, etc.) y/o se realizan actividades deportivas habitualmente 75,8 78,1 83,6
Come acompañado de su familia o grupo, evitando el televisor y otras tecnologías 50,5 86,7 88,4

 

Table 4: Anthropometric, clinical and therapeutic data. (Mean±SD)

Age No.      Bacterial complications

 

           Infections (URTI)

 

       Degree of affectation

 

Er Admision

 

                Antibiotics

 

years Before After P* Before After P* Before After P* Before After P* Before After P*
1-2 31 4.9±2,3 0.8±1.0 0,26 7.7±2.3 3.5±1. 9 0.22 1.9±0.6 0.09±0.3 0.01 2.4±0.9 0.4±0.7 0.08 3.8±1.2 0.6±0.9 0.37
2-3 47 4.7±1.8 0.7±0.9 0.03 7.4±2.2 2.8±1.3 0.001 1.8±0.6 0.04±0.2 0.001 2.4±1.0 0.1±0.3 0.001 3.9±1.5 0.4±0.6 0.001
3-4 30 4.3±0.9 0.7 ±0.8 0.001 7.7±0.8 3.2±1.4 0.01 1.7±0.6 0.10±0.3 0.001 1.9±0.7 0.4±0.7 0.001 3.8±1.0 0.6±0.8 0.001
4-5 20 4.5±1.3 0.6 ±0.9 0.09 6.8±2.6 1.8±1.5 0.07 1.6±0.6 0.05±0.2 0.001 2.2±1.5 0.1±0.3 0.001 3.7±1.3 0.4±0.7 0.10
 Total 128  4.6±1.7  07±0.9 0.001  7.4±2.2  2.9±1.6 0.001  1.8±0.6 0.07±0.3 0.001  2.3±1.0  0.3±0.5 0.001  3.8±1.3  0.5±0.8 0.001
 Age No. Weight (Kg) Height (cm) IMC Fat mass (%) Lean mass (%)
years Begin End P* Begin End P* Begin End P* Begin End P* Begin End P*
1-2 31 10.8±1.8 13.6±2.2 0.36 0.79±0.1 0.91±0.1 0.10 16.8±1.6 16.2±1.5 0.82 15.1±2.9 15.6±3.7 0.77 9.1±1.3 11.4±1.8 0.27
2-3 47 12.5±1.8 14.9±2.1 0.18 0.88±0.1 0.97±0.1 0.93 15.9±1.4 15.6±1.2 0.35 14.6±3.2 14.4±2.5 0.024 10.7±1.5 12.8±1.7 0.34
3-4 30 16.2±4.6 18.7±5.1 0.64 0.99±0.1 1.08±0.1 0.73 16.2±2.7 15.8±2.6 0.80 15.1±4.3 14.5±4.5 0.93 13.7±2.9 15,8±3.2 0.70
4-5 20 21.3±4.3 24.5±5.2 0.29 1.13±0.1 1.21±0.1 0.69 16.4±1.7 16.4±1.8 0.95 16.7±4.1 16.7±3.7 0.34 17.7±3.4 20.4±4.1 0.39
Total 128 14.3±4.7 17.0±5.3 0.52 0.93±0.1 1.01±0.1 0.38 16.3±1.8 15.3±2.5 0.68 15.2±3.6 15.1±3.8 0.30 12.1±3.6 14.3±3.9 0.53

* Unlike the average values between baseline and one year after treatment.

 Figura 1

1-s2_0-s0301054616301173-gr1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 1. Evolución de los valores medios de las principales variables antes y después de la intervención de estudio y sus desviaciones estándar.

 

Tabla V: Test de Kidmed. Porcentaje de respuestas afirmativas (%)
  Al inicio del estudio A los 4 meses de estudio Al año de estudio
 
Toma 1 fruta al día 84 99 99
Toma más de 1 fruta al día 31 80 94
Toma 1 verdura al día 80 95 98
Toma verduras u hortalizas más de una vez al día 13 40 68
Toma pescado fresco con regularidad (2-3v/s) 77 80 90
Acude una vez o más a la semana a un centro de comida rápida 20 4 0
Toma legumbres 1-2 v/s 93 99 99
Toma pasta y arroz semanalmente 92 98 98
Desayuna un cereal o derivado 95 98 98
Toma frutos secos con regularidad 15 34 45
Utiliza aceite de oliva en casa 97 99 99
No desayuna 16 8 6
Desayuna un lácteo 95 97 98
Desayuna bollería industrial 40 5 1
Toma dos yogures o 40 de queso diariamente 91 98 98
Toma cada día dulces y golosinas 36 5 3

 


La Dieta Mediterránea puede benficiar a niños que acuden a guardería y tienen catarros de repetición con complicaciones.

Presentado en el Congreso de pediatría extra-hospitalaria de Valencia (2014)

SEPEAP VALENCIA

 

 

 

 

ABSTRACT

Introducción: Se ha valorado escasamente la influencia de la alimentación en el desarrollo de los catarros de repetición y sus complicaciones. El aumento de alimentos de origen animal e industrial, podrían desequilibrar los delicados mecanismos inflamatorios e inmunitarios todavía inmaduros de la infancia. El objetivo fue valorar la eficacia de una intervención nutricional en niños que acudían a la guardería y que presentaban catarros de repetición(CR) con complicaciones bacterianas frecuentes(CB), tras un año de intervención.

Métodos: Estudio prospectivo de comparación antes-después. La reeducación se realizó en el ámbito familiar y estuvo basada en la Dieta Mediterránea/Tradicional (DM/T). Utilizamos el programa “Aprendiendo a comer del mediterráneo”. Se estudiaron variables clínicas, terapéuticas y antropométricas.

Resultados: Se estudiaron a 78 pacientes (40 niños y 38 niñas), con una edad media de 2,34 años. El número de CR con CB descendió un 80 % (4,6 del año anterior frente a 0,8 del año de intervención). El 47,4 % no volvió a tener ninguna CB. La utilización de antibióticos descendió un 86,9 % (de 4,21 veces/paciente/año, a 0,55). El tratamiento sintomático descendió un 54,6 %.

Conclusiones: Los niños que acuden a guardería y tienen enfermedades infecciosas recurrentes, podrían beneficiarse de una modificación alimenticia basada en la DM/T.

Palabras clave: catarros de repetición, otitis media aguda, rino-sinusitis, dieta mediterránea, intervención dietética.

Lista de autores:

  • Nombre de los autores: Fernando Calatayud Sáez1,*, Blanca Calatayud Moscoso del Prado2,*, José G. Gallego Fernández-Pacheco3, Juan Antonio González Mateos4, Eloy Galiano Fernández5.
  • Rango académico y dirección:

1 Pediatra en Clínica infanto-juvenil “La Palma”. Ciudad Real, España. 2 Nutricionista en Clínica infanto-juvenil “La Palma”. Ciudad Real, España. 3 Médico de familia en el Centro de Salud nº 1 de Ciudad Real, España. 4 Pediatra en el Centro de Salud nº 1 de Ciudad Real, España. 5Pediatra en el Centro de Salud de Bolaños (Ciudad Real, España)

 

 

Control de los catarros de repetición y sus complicaciones bacterianas con dieta mediterránea/tradicional


Presentado como poster en el congreso de pediatría extra-hospitalaria de Las Palmas (2013)

ABSTRACT

Introducción: Hasta el momento actual, no se han encontrado medidas preventivas eficaces que resuelvan los catarros de repetición y sus complicaciones. El objetivo del estudio fue valorar la eficacia de una intervención nutricional con dieta mediterránea/tradicional (DM/T) en pacientes con catarros de repetición (CR) y complicaciones bacterianas (CB) frecuentes, tras un año de intervención.Canarias 2013, sepeap

Métodos: Se realizó un estudio prospectivo de comparación antes-después incluyendo a todos los pacientes de 1 a 5 años que mostraron un exceso en el número de catarros  con complicaciones bacterianas (otitis media aguda, rino-sinusitis, etc.). Se estudiaron variables clínicas, terapéuticas y valores antropométricos. Su consecución fue monitorizada con el programa de educación nutricional “Aprendiendo a comer y a jugar”. Se utilizaron cuestionarios de evaluación clínica y terapéutica, test de kidmed y test DM/T).

Resultados: Participaron en el estudio 66 pacientes (32 niñas y 34 niños).  Edad media: 3,1 años. El número de episodios con CB descendió un 78,09 % (4,70 ±1,08 del año anterior frente a 1,03± 1,02 (p<0,001) del año de intervención). El 39,4 % de los niños no tuvo ninguna CB durante el año del estudio, un 27,3 % solo tuvo una en todo el año y un 25,8 % tuvo dos episodios. El grado de intensidad de los CR y sus CB bajó desde 1,59± 0,55 (leve-moderado) a 0,08±0,26 (p<0,001) (nada-leve). La media de CR del año anterior descendió un 62,67 %, de 8,36± 1,81 a 3,12±1,49 (p<0,001). El grado de satisfacción de las familias fue muy elevado según el cuestionario. Respecto al tratamiento, la utilización de antibióticos descendió un 82,4 % de 4,32±0,97 veces/paciente/año, a 0,76±0,91 (p<0,001). El tratamiento sintomático descendió un 55,38 % de 7,80±2,56, a 3,48±1,62 (p<0,001). El valor medio del índice kidmed al iniciar el programa era de 7,75 puntos (se interpreta como valor medio-bueno) y aumentó a 11,36 puntos (valor bueno-óptimo).

Conclusiones: Con la aplicación de la dieta mediterránea/tradicional hemos obtenido unos resultados clínicamente relevantes en todos los parámetros estudiados, y en todos los pacientes con catarros de repetición y complicaciones bacterianas frecuentes. El test de kidmed no parece adecuado para valorar la DM/T, ya que no es sensible a todos los factores nutricionales propuestos en el decálogo y la pirámide de la dieta mediterránea, publicados por la Fundación de la Dieta Mediterránea. Las enfermedades infecciosas recurrentes de la infancia y sus complicaciones, podrían estar siendo favorecidas por una alteración inmunitaria o una insuficiencia defensiva, ocasionadas por una deficiente alimentación.

Palabras clave: catarros de repetición, otitis media aguda, rino-sinusitis, dieta mediterránea, intervención dietética.

Lista de autores:

  • Nombre de los autores: Fernando Calatayud Sáez1, Blanca Calatayud Moscoso del Prado2, José G. Gallego Fernández-Pacheco3, Luis Fernando Alguacil Merino4, Carmen González-Martín5.

Rango académico y dirección:

1 Pediatra en Clínica infanto-juvenil “La Palma”. Ciudad Real, España. 2 Nutricionista en Clínica infanto-juvenil “La Palma”. Ciudad Real, España. 3 Médico de familia en Centro de Salud nº 1 de Ciudad Real, España. 4 Coordinador de la unidad de investigación Traslacional del Hospital general de Ciudad Real. 5Doctora en la unidad de investigación Traslacional del Hospital General de Ciudad Real.

Centro de trabajo: Clínica infanto-juvenil “La Palma” C/Palma 17, bajo A, Ciudad Real, 13001, España.

Este trabajo no ha sido financiado por ninguna entidad y no existe ningún potencial conflicto de intereses que pudiera introducir algún sesgo en el contenido de su presentación ni tiene ninguna relación comercial que pudiese ser percibida por los participantes como tal conflicto.

 

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